jueves, 17 de febrero de 2011

Te regalo mi cintura, y mis labios para cuando quieras besar, te regalo mi locura, y las pocas neuronas que quedan yá. Mis zapatos desteñidos, el diario en el que escribo, te doy hasta mis suspiros, pero no te vallás más. Porqué eres tú mi sol, la fé con que vivo, la potencia de mi voz, los pies con qué camino, eres tú mi amor, mis ganas de reírme, adiós que no sabré decir, porqué nunca podré vivir sin tí. Si algun día decidieras, alejarte nuevamente de aquí, cerraría cada puerta, para qué nunca pudieras salir, te regalo mis silencios, te regalo mi nariz, yo te doy hasta mis huesos, pero quedate aquí. Porqué eres tú mi sol, la fé con que vivo, la potencia de mi voz, los pies con qué camino, eres tú amor, mis ganas de reírme, adiós que no sabré decir, porqué nunca podré vivir sin tí.